Terapia Ocupacional

La Terapia Ocupacional es una profesión que se ocupa de la promoción de la salud y el bienestar, a través de la ocupación, capacitando a las personas para participar en las actividades de la vida diaria. Este resultado se consigue mediante la habilitación de los individuos para realizar aquellas tareas que optimizarán su destreza para participar en el día a día, a través de la modificación del entorno.

La práctica de la Terapia Ocupacional en el ámbito de daño cerebral adquirido persigue, al igual que en otros campos de actuación profesional, capacitar a las personas para alcanzar el máximo nivel de competencia en el desempeño ocupacional. Entendiendo competencia como la interacción efectiva con los entornos físicos y sociales. Cuando se produce una lesión cerebral aparecen una serie de limitaciones funcionales secundarias que pueden acompañar al individuo el resto de su vida y que pueden llegar a ser enormemente discapacitantes y disruptivas. Estas limitaciones pueden afectar a cualquier o a todas las esferas de la vida de la persona, a su entorno y restringen la participación del afectado en las actividades que previamente realizaba y que son usuales en su cultura y grupo de edad.

Tras sufrir un daño cerebral adquirido, se ven afectadas las habilidades para llevar a cabo las actividades de la vida diaria (AVD). Presentando déficit a nivel motor, sensorio-perceptivo, cognitivo y emocional  que afectan al desempeño ocupacional de la persona. El papel del terapeuta ocupacional, tras una evaluación específica individualizada, consiste en realizar un abordaje de tratamiento especializado, enfocado a recuperar la máxima autonomía e independencia funcional posible de las personas afectadas, a través de diversas herramientas y métodos de trabajo, centrados en la rehabilitación de las capacidades físicas (tono muscular, rango articular, coordinación, fuerza…), cognitivas (atención, habilidades visuoperceptivas, memoria, lenguaje, praxias, funciones ejecutivas), emocionales, conductuales y/o sensorio-perceptuales (sensibilidad, propiocepción, equilibrio…).

Entrenamiento y reeducación de las actividades básicas de la vida diaria (ABVD), siendo estas alimentación, vestido, bañarse/ducharse, movilidad, utilización del baño (WC), control de esfínteres, higiene y arreglo personal. y de las actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD), capacidad para utilizar el teléfono, ir de compras, preparación de la comida, cuidado de la casa, lavado de la ropa, uso de medios de transporte, manejo de asuntos económicos, etc.

Asimismo, entre las funciones del terapeuta ocupacional también se encuentran la confección, prescripción de férulas/órtesis y productos de apoyo, así como el entrenamiento del individuo en su utilización. Adaptación del entorno, eliminación o supresión de barreras arquitectónicas físicas y/o sociales. Escuchar, informar y asesorar a la familia o al cuidador principal del estado general de la persona (pautas de manejo ante determinadas circunstancias, productos de apoyo y adaptaciones necesarias en la realización de actividades); haciéndoles partícipes del proceso de rehabilitación y/o tratamiento.

Patologías que acuden al servicio de rehabilitación de Terapia Ocupacional:

Trastornos del Neurodesarrollo:

  • Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDA/TDAH).
  • Trastornos del Espectro Autista (TEA).
  • Parálisis Cerebral Infantil (PCI).

Daño Cerebral Adquirido:

  • Enfermedades Cerebrovasculares (Ictus).
  • Traumatismo Craneoencefálico (TCE).
  • Enfermedad de Alzheimer.
  • Enfermedad de Parkinson.
  • Esclerosis Múltiple.
  • Esclerosis Lateral Amiotrófica.
  • Tumores Cerebrales.
  • Lesión Medular.